
Francisco quedó sin reacción y salió corriendo a su cuarto, cuando llegó, cerró la de un golpe y gritó, -¡¡La puta que lo parió!!, ¡¡me pegó el muy cabrón!!.Su madre escuchando los gritos de su marido y de su hijo, se acercó donde estaba el primero para hablar con él, porque como toda madre quiere arreglar las cosas en la familia.
-¡No te metas! dijo el coronel.
-pero quiero ver si podemos solucionar las cosas-, respondió Blanca
_¡¡Lo único que me falta es que lo defiendas, es un irrespetuoso de mierda, le pedí que no tocara mis cosas y lo encuentro revisando los expedientes!!-
Blanca, acostumbrada a los gritos de su marido, salió del escritorio y fue al cuarto de su hijo.Golpeó la puerta una vez, otra vez, cuando la golpeó por tercera vez y no sintió respuesta alguna del otro lado entró.Francisco estaba acostado, puteando a la almohada , a Dios y a su padre.
A su madre lo único que le molestó fue que insultara a Dios, ni las puteadas a su padre ni a la almohada, a Dios.
Se sentó en la cama al lado de su hijo y le dijo
-Yo sé lo que te hizo, a mi me lo ha hechoy pensé en insultar a Dios y tu padre, pero me di cuenta que no sirve para nada-
-¿A vos tambien te pegó?-le preguntó Francisco
Su madre, como toda mujer golpeada, defendió (ilusa y temerosa) a su marido diciendo:
-Sí, me pegó, y no hice nada.Yo sé que me quiere y que lo hace porque me quiere y me protege, aparte con esto de los comunistas está muy estresado.
Indignado, Francisco le dice:
-¡¡¿Cómo vas a decir eso?!!, nadie pega y tortura, ni fisica ni sicológicamente, para proteger, nadie maltrata por amor, nadie-
Su mare, sin respuesta, se paró y se fue pensando en que su hijo no iba a ser como su marido.
Se le dibujó una inconciente sonrisa.
Al otro día, suena el teléfono en la casa de los Arismendi, Francisco no había ido al liceo y no se había justificado su falta.Por suerte atendió la madre, mentira piadosa de por medio, Blanca justificó la falta de su hijo.Francisco estaba enfermo, o por lo menos eso se le dijo al liceo.
Luego su complicidad en la ausencia de su hijo en el liceo, se en camina al cuarto de Francisco, en la mitad del camino, Nora, empleada de la casa, aparece corriendo y gritando:
-¡¡Señora, señora, Se fue, se fue!!!
Blanca sin saber lo que pasaba preguntra
-¿quien se fue?
-¡¡su hijo, Francisco, entré a su cuarto y encontré los roperos casi vacíos, no dejó nada!!
Blanca, con el corazón en la garganta de los nervios, corrió al dormitorio de su hijo y efectivamente no estaba, ni él ni su ropa.Lo único que dejó fue una nota en la mesa de luz:
"¿no sabés que es un necio?es el que se hace el insencible haciendo un poco más frío su mundo".
Blanca entendió perfectamente, pero no dejaba de preguntarse a dónde pudo haber ido.


1 comentario:
me encanta...segui así.
una crítica constructiva?? usá el diccionario please!!!!!
sacando el tema de las faltas...vas muy bien ...
Publicar un comentario